La limpieza criogénica, la mejor aliada de la restauración

La limpieza criogénica

La limpieza criogénica se ha hecho un hueco dentro del sector de la restauración de monumentos y obras de arte. Hoy en día este tipo de limpieza  con chorro de hielo seco es el mejor método de limpieza para los proyectos de restauración por su proceso no abrasivo.

Gracias a la limpieza criogénica el sector de la restauración puede permitirse descubrir con eficacia los detalles de las capas inferiores sin dañar la superficie del monumento. Con este sistema podremos eliminar la polución o el humo, causantes del desgaste de las estructuras expuestas al aire libre. De igual modo, el uso del hielo seco permite eliminar adhesivo, pintura, y en general, todos los efectos que puedan producir el envejecimiento de la pieza. El fin de esta técnica es devolver los monumentos a su aspecto original.

Ventajas de la limpieza criogénica

A diferencia de otros métodos tradicionales que contienen un fuerte componente abrasivo y ello se traduce en un posible daño sobre las superficies tratadas, la limpieza criogénica se realiza en seco y es respetuosa con el medio ambiente.

Estamos frente a un sistema de limpieza muy demandado por el sector de la restauración y que se emplea con éxito en materiales muy diferentes como el mármol, piedra, ladrillo, bronce, hormigón, madera, cobre o hierro. Sin duda, una técnica para rejuvenecer nuestros monumentos históricos.